Con tibio beneplácito recibí la noticia de que existía una distribución llamada Ubuntu. No me causó euforia su existencia porque no la conocía, era nueva... Y pronto quise probarla...
Éste inicial encuentro que tuvimos fue en la plataforma x86. Pronto pude apreciar el valor que proveído por desarrolladores Open-Source más una buena inversión económica del señor Mark Shuttleworth, a Ubuntu le habían dado.
Y ésa magnífica estrategia de mercadotecnia de "regalar" algo funcionó muy bien para Ubuntu.
- ¡Que me envían gratuitamente el CD de Ubuntu hasta mi casa!
¡Vaya! ¡Qué genial! Con eso me ahorro no sólo tener que desenvolsar dinero, sino, también la descarga, que, para mucha gente en aquél entonces y aún hoy sigue siendo una fuerte limitante para obtener una distribución GNU/Linux.
Me gustó el reconocimiento de hardware que hacía Ubuntu. Ciertamente, era muy bueno. Sólamente Mandriva lo superaba. Y debo decir, que, para una distribución "nueva" como lo era Ubuntu en aquél momento, lograr que la compare con Mandriva es un hito.
Tiempo después, mi niña, es decir, la computadora iMac G3, requería un sistema operativo. Comencé a probar las distribuciones para PPC que tenía y ninguna funcionaba en ella, porque, sus recursos de hardware son bastante limitados. Un día me dije: -¡Voy a probarla con Ubuntu!
¡Y funcionó!
Así regresaba de entre el mundo de los muertos mi computador iMac G3.
De una manera constante comencé a leer en foros de distinguidos sitios web como Espacio Linux, Linux para todos, Star Linux y más recientemente en Alcance Libre como iba creciendo la comunidad de usuarios de Ubuntu. El incremento de usuarios de ésa distribución más sus hermanas (edubuntu, kubuntu, etc) ha sido descomunal, tanto así que Ubuntu ha desplazado del privilegio de "favorita" a otras distribuciones.
En éste artículo trato de destacar las virtudes de Ubuntu, basadas en mi experiencia personal y en las decenas y decenas de comentarios y revisiones que de ella he leído y/ó me han expresado otros usuarios. También quiero señalar los defectos que Ubuntu tiene.
Un ambiente gráfico Gnome bastante inestable fue lo que me encontré en las instalaciones que hice tanto en x86 como en PPC. Tras instalar las actualizaciones disponibles fue mejorando paulatinamente la estabilidad de aquél.
Más recientemente ya Ubuntu no le da soporte a la plataforma PPC (la verdadera, la que usa procesadores RISC) y éso me parece una lesión muy grande contra la libertad del usuario. ¿Por qué no seguir dándole al usuario la posibilidad de instalar versiones actualizadas de Ubuntu a sus PPC? La respuesta es obvia: No es redituable. No causa beneficio económico. ¿Por qué? Porque los nuevos usuarios de Apple tienen ordenadores con cerebro de Intel.
Aún así, mi objetivo primordial es señalar un hecho que considero gravísimo y que se está dando con negligente inercia: La Ubuntización.
Si un potencial nuevo usuario de GNU/Linux quiere instalar una distribución en su ordenador, le dice a su amigo:
- ¡Quiero instalar Linux!
... (ó que se lo instalen).
Y el otro responde:
- ¡Sí, muy bien! Yo tengo el Ubuntu. Cuando quieras te lo paso.
¿Por qué se ha de seguir con la inercia de la mercadotecnia? ¿Por qué no ofrecer algo más allá de Ubuntu?
Hay cientos de distribuciones. Hay que permitirles a los usuarios que conozcan varias de ellas, criticar juiciosamente a cada una de éstas y buscar la que mejor se adapte a ése usuario en particular. A sus gustos personales e indiscutiblemente: A su hardware.
Con enorme euforia busco el CD (ó DVD) que traen algunas revistas que compro y amargamente descubro que prácticamente sólo Ubuntu incorporan. Una misma revista en particular lo hace con una frecuencia tal que resulta molesta. Y en el mismo mes, ó en meses consecutivos, varias revistas sólo incluyen Ubuntu en el CD ó DVD. ¿Qué pasa? ¿Acaso no hay más distribuciones?
No digo que exclusivamente sea Ubuntu la distribución que incorporan en las revistas, pero, sí lo hacen con demasiada frecuencia, con un favoritismo descarado porque la gente sólo obtenga Ubuntu.
Tanto critican a Microsoft por sus prácticas de monopolio y no se dan cuenta de que favorecer tanto a una distribución en particular va creando lo mismo.
Y personalmente no tengo nada en contra de Ubuntu. Ya mencioné que hasta lo he disfrutado.
La crítica llamada Ubuntización está dirigida al fenómeno que ya describí y a los irresponsables de que valiéndose de la perafernalia del Software Libre infiltren en los usuarios una práctica monopolística que es el germen de la división de la comunidad GNU/Linux, de su debilitización y de atentar contra la libertad del usuario, uno de los verdaderos principios del Software Libre.
Usuario(a)s de tantos foros y todavía más profundamente: Usuario(a)s de GNU/Linux, si les gusta y se adapta Ubuntu para ustedes, utilícenlo, pero, por favor, evalúen a otras distribuciones también.
Que su distribución definitiva sea producto de su juicio, de sus "tests" y no sólo de un consejo del amigo ó de la amiga, del técnico en cómputo ó de la imposición que les haga el mercado.
Evaluando con criticidad varias distribuciones en vuestro ordenador hasta definir como perenne* a una de ellas es la práctica más democrática, justa y regocijante que un usuario(a) de GNU/Linux puede hacer.
*: En otra publicación quiero desarrollar el significado de perenne en el contexto que se encuentra la palabra.
Éste inicial encuentro que tuvimos fue en la plataforma x86. Pronto pude apreciar el valor que proveído por desarrolladores Open-Source más una buena inversión económica del señor Mark Shuttleworth, a Ubuntu le habían dado.
Y ésa magnífica estrategia de mercadotecnia de "regalar" algo funcionó muy bien para Ubuntu.
- ¡Que me envían gratuitamente el CD de Ubuntu hasta mi casa!
¡Vaya! ¡Qué genial! Con eso me ahorro no sólo tener que desenvolsar dinero, sino, también la descarga, que, para mucha gente en aquél entonces y aún hoy sigue siendo una fuerte limitante para obtener una distribución GNU/Linux.
Me gustó el reconocimiento de hardware que hacía Ubuntu. Ciertamente, era muy bueno. Sólamente Mandriva lo superaba. Y debo decir, que, para una distribución "nueva" como lo era Ubuntu en aquél momento, lograr que la compare con Mandriva es un hito.
Tiempo después, mi niña, es decir, la computadora iMac G3, requería un sistema operativo. Comencé a probar las distribuciones para PPC que tenía y ninguna funcionaba en ella, porque, sus recursos de hardware son bastante limitados. Un día me dije: -¡Voy a probarla con Ubuntu!
¡Y funcionó!
Así regresaba de entre el mundo de los muertos mi computador iMac G3.
De una manera constante comencé a leer en foros de distinguidos sitios web como Espacio Linux, Linux para todos, Star Linux y más recientemente en Alcance Libre como iba creciendo la comunidad de usuarios de Ubuntu. El incremento de usuarios de ésa distribución más sus hermanas (edubuntu, kubuntu, etc) ha sido descomunal, tanto así que Ubuntu ha desplazado del privilegio de "favorita" a otras distribuciones.
En éste artículo trato de destacar las virtudes de Ubuntu, basadas en mi experiencia personal y en las decenas y decenas de comentarios y revisiones que de ella he leído y/ó me han expresado otros usuarios. También quiero señalar los defectos que Ubuntu tiene.
Un ambiente gráfico Gnome bastante inestable fue lo que me encontré en las instalaciones que hice tanto en x86 como en PPC. Tras instalar las actualizaciones disponibles fue mejorando paulatinamente la estabilidad de aquél.
Más recientemente ya Ubuntu no le da soporte a la plataforma PPC (la verdadera, la que usa procesadores RISC) y éso me parece una lesión muy grande contra la libertad del usuario. ¿Por qué no seguir dándole al usuario la posibilidad de instalar versiones actualizadas de Ubuntu a sus PPC? La respuesta es obvia: No es redituable. No causa beneficio económico. ¿Por qué? Porque los nuevos usuarios de Apple tienen ordenadores con cerebro de Intel.
Aún así, mi objetivo primordial es señalar un hecho que considero gravísimo y que se está dando con negligente inercia: La Ubuntización.
Si un potencial nuevo usuario de GNU/Linux quiere instalar una distribución en su ordenador, le dice a su amigo:
- ¡Quiero instalar Linux!
... (ó que se lo instalen).
Y el otro responde:
- ¡Sí, muy bien! Yo tengo el Ubuntu. Cuando quieras te lo paso.
¿Por qué se ha de seguir con la inercia de la mercadotecnia? ¿Por qué no ofrecer algo más allá de Ubuntu?
Hay cientos de distribuciones. Hay que permitirles a los usuarios que conozcan varias de ellas, criticar juiciosamente a cada una de éstas y buscar la que mejor se adapte a ése usuario en particular. A sus gustos personales e indiscutiblemente: A su hardware.
Con enorme euforia busco el CD (ó DVD) que traen algunas revistas que compro y amargamente descubro que prácticamente sólo Ubuntu incorporan. Una misma revista en particular lo hace con una frecuencia tal que resulta molesta. Y en el mismo mes, ó en meses consecutivos, varias revistas sólo incluyen Ubuntu en el CD ó DVD. ¿Qué pasa? ¿Acaso no hay más distribuciones?
No digo que exclusivamente sea Ubuntu la distribución que incorporan en las revistas, pero, sí lo hacen con demasiada frecuencia, con un favoritismo descarado porque la gente sólo obtenga Ubuntu.
Tanto critican a Microsoft por sus prácticas de monopolio y no se dan cuenta de que favorecer tanto a una distribución en particular va creando lo mismo.
Y personalmente no tengo nada en contra de Ubuntu. Ya mencioné que hasta lo he disfrutado.
La crítica llamada Ubuntización está dirigida al fenómeno que ya describí y a los irresponsables de que valiéndose de la perafernalia del Software Libre infiltren en los usuarios una práctica monopolística que es el germen de la división de la comunidad GNU/Linux, de su debilitización y de atentar contra la libertad del usuario, uno de los verdaderos principios del Software Libre.
Usuario(a)s de tantos foros y todavía más profundamente: Usuario(a)s de GNU/Linux, si les gusta y se adapta Ubuntu para ustedes, utilícenlo, pero, por favor, evalúen a otras distribuciones también.
Que su distribución definitiva sea producto de su juicio, de sus "tests" y no sólo de un consejo del amigo ó de la amiga, del técnico en cómputo ó de la imposición que les haga el mercado.
Evaluando con criticidad varias distribuciones en vuestro ordenador hasta definir como perenne* a una de ellas es la práctica más democrática, justa y regocijante que un usuario(a) de GNU/Linux puede hacer.
*: En otra publicación quiero desarrollar el significado de perenne en el contexto que se encuentra la palabra.